Suponer cosas no suele ser un buen negocio casi nunca, como por ejemplo, suponer que todas las personas que componen una empresa, son profesionales.
Es posible que en ocasiones nos lo lleguemos a tomar como un dogma de fe, creemos, pensamos, suponemos y deseamos que todos los componentes de nuestra empresa son excelentes profesionales. Queremos creer que toas las personas son buenas en lo suyo, y que además, son los perfectos integrantes de su equipo, y son capaces de trabajar codo con codo con el resto de componentes de ese equipo, en pos de lograr sus objetivos.
Y luego, está la realidad, donde encontramos a personas que son muy buenas en su desempeño profesional, pero tienen nulas capacidades para relacionarse y trabajar en equipo; o las personas que son el perfecto componente de un equipo, pero sus conocimientos son entre nulos y escasos. Y también tenemos los dos extremos, los que sabes de qué va esto y pueden trabajar en equipo, y los que no tienen ni idea y encima son incapaces de trabajar en equipo.
Llegamos al final, si gestionas equipos, ¿Cuántos de estos 4 perfiles tienes en cada uno de ellos? ¿Sabes quienes son? ¿Los resultados del equipo son los deseables?
Carlos Zubialde
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