Recientemente, el CEO de OpenAI, Sam Altman daba a la cadena ABC News, puso algunos temas, podemos decir que «preocupantes» encima de la mesa, sobre el desarrollo de su herramienta GPT, y el impacto que este puede tener sobre el futuro en ámbitos laborales, de los derechos, incluso para la propia democracia.

Si hablamos del riesgo que pueden correr en el futuro algunas profesiones, en las que los humanos pueden ser sustituidos por GPT o desarrollos basados en su tecnología, el propio CEO de OpenAI decía estar «preocupado» por la capacidad destructiva de esta tecnología, y lo que ello puede suponer en la sustitución de puestos de trabajo para los humanos. Altman afirma que es probable que esta tecnología sustituya algunos puestos de trabajo en un futuro próximo, y le preocupa la rapidez con que esto podría ocurrir. No obstante, su preocupación no es por la perdida de esos puestos de trabajo, lo es más por la rapidez en la que se puede dar, y las consecuencias que ello puede acarrear.

Como es lógico, Altman anima a la gente a ver ChatGPT más como una herramienta que como un sustituto. Según el,  «la creatividad humana no tiene límites, y encontramos nuevos trabajos. Encontramos nuevas cosas que hacer». Queda claro que su intención, es ciertamente para «blanquear» su propia empresa, una acción de marketing, perfectamente calculada, y no mejor utilizada casi siempre por las empresas americanas.

Lo que dice el CEO de OpenAI, no concuerda con otras noticias, como la publicada recientemente, en la que Microsoft ha despedido al personal de departamento de ética de la Inteligencia Artificial. ¿Qué ocurre para que destituyan a todo un departamento? ¿Y qué, además, es el responsable por velar del uso ético de las tecnologías?

La noticia no es una mera anécdota, era un equipo pequeño, pero importante, constaba de tan solo siete personas tras una reorganización que tuvo lugar en octubre, cuando Microsoft despidió a más de 10.000 empleados.  A pesar de los recortes, se encargaban de hacer algo importante, ya que su trabajo era crear reglas en áreas en las que no existía ninguna, como lo es ahora GPT. Si no tienes quien te diga de forma interna cuáles son los límites éticos de esta nueva tecnología, su uso será indiscriminado, sin duda, y eso es lo que se persigue en el fondo.

Pero volviendo al inicio, si eliminamos el elemento marketiniano de la entrevista y su publicidad, hay algunos aspectos a tener en consideración antes de decir si tu puesto de trabajo está en peligro por culpa de GPT. Vamos con algunos aspectos importantes:

1-Falta de conocimiento: Increíble que alguien como el CEO de una empresa tecnológica, tenga un conocimiento tan exacto de cientos de profesiones, para decir que desaparecerán como tal. ¿Acaso lo desea?

2-Tareas y subtareas: si seguimos con ese desconocimiento, tampoco lo tienen sobre las tareas y multiples sub-tareas que cada profesión tiene, por lo que es imposible predecir que puede ocurrir. Si es verdad que las tareas más repetitivas de las sub-tareas, como hacer el acta de una reunión, son automatizables, pero no toda la actividad en la que esa sub-tarea está insertada.

3-Realidad vs teoria: el papel, en este caso, el prompt, lo aguanta todo, posiblemente la realidad no. La distancia entre el plano teórico y la realidad es mayor del que se cree, existen discrepancias entre el rendimiento teórico y práctico, especialmente en tareas complejas, abiertas y específicas de dominio.

4-Made in USA: ya lo hemos dicho, este tipo de noticias, y sobre todo, las que tienen como objeto el mercado laboral, son muy distintas en Estados Unidos y otros países, por lo que ciertas aplicaciones, no tienen el camino tan libre como se puede suponer.

5¿Where is China?: sorprende que en todo esto, China este en completo silencio, cuando es la segunda potencia mundial de Inteligencia Artificial, y según los modelos, en poco tiempo superara a Estados Unidos. Su silencio, junto a este movimiento, denota que están peleando por la primacía mundial, y eso, si es preocupante.

En definitiva, no está todo tan claro y cristalino como nos lo venden; que muchas tareas serán automatizadas, sin duda, y con Inteligencia Artificial, como ocurre hoy día (si tienes un app de lectura de tickets de gastos, lo hace con tecnologia OCR o lectura de caracteres e IA). Debemos de dejar «bajar» un poco el suflé, que el tsunami no nos ciegue,