Todos te lo dirán, el cambio es el futuro. Solo con el movimiento se mejora, si te quedas en el mismo sitio, los competidores te pasan por la derecha y por la izquierda.

Es verdad, así es, pero la realidad en la empresa de hoy, es que verbalmente se acepta el discurso, pero luego no se lleva a la realidad, no se materializan esos cambios. Las resistencias internas afloran, las peleas de los mandos intermedios por seguir controlando sus pequeños reinos, o direcciones poco enfocadas a la realidad, terminan permitiendo una serie de frases lapidarias, repetidas como auténticos mantras:

-Para que cambiar, si siempre lo hemos hecho así, y ya nos va bien

-Seguro que eso aquí no funciona

-Alguna vez se intentó hacer un cambio similar y fue un auténtico fracaso

-Eso es muy complicado, como lo hacemos habitualmente es más fácil

No puedo llegar a enumerar la de veces que he podido escuchar estas frases. De forma constante proveedores, potenciales clientes, incluso compañeros, me lo han dicho, como carta de presentación, o directamente, como una excusa que se convierte en barrera. Y no hay peor que quien no quiere ver, aunque luego maldiga a ese competidor que se ha sacado de la manga un servicio, que lo está «petando», y que el podía haberlo hecho porque disponía de los recursos, el conocimiento, pero no de las ganas de hacerlo.

Cuando ocurren este tipo de situaciones, intento mencionar los cambios que hemos afrontado como consumidores cada uno de nosotros; los servicios se han terminado orientando hacia nosotros, «el cliente», un actor que ha pasado de ser pasivo (nos ofrecían productos o servicios y los comprábamos o no), a un actor activo, donde decidimos que queremos comprar, ver, escuchar o comer, en cada momento.

No es posible no mencionar al rey de la nueva época, Amazon. Puedes comprar, comparar o compartir lo que deseas, en cada momento, con total disponibilidad y facilidad, y desde cualquier dispositivo. ¿Cuál es el secreto de Amazon? No es la gran variedad de productos, ni tan siquiera los precios o los servicios logísticos, su gran logro es que es SENCILLO. Han tomado al cliente como centro, y han creado un universo en torno al mismo, tan atractivo que es casi imposible salir de mismo.

Claro, ahora alguien puede decir que no se puede competir con un contrincante como ese. Te diré una cosa, se puede competir CON CUALQUIER ADVERSARIO. Está claro que no podrás competir en el mismo terreno, para eso tendrás que buscar «otro terreno» donde pelear, y donde tus atributos o servicios son mejor percibidos por tus clientes.

Eso sí, si llegado ese momento donde te tienes que «reinventar», terminas que en tu organización se digan cosas como «siempre hemos hecho las cosas así» o «seguro que eso no funciona», te garantizo que lo que no funcionará será tu empresa. Empieza a pensar qué puedes hacer, para cambiar y a adaptarte, pero sobre todo, permite que se pueda cambiar.

Artículo propiedad de Carlos Zubialde

info@carloszubialde.com