Hay un famoso dicho que dice que los humanos tenemos dos oídos y una boca por un claro motivo, para tener el doble de opciones de escuchar que de hablar.

Con los años, uno comprende y aprende que escuchar resulta más efectivo que hablar; escuchar permite poder detectar los miedos, las necesidades o expectativas del cliente, pudiendo hacer las preguntas más adecuadas en cada momento, generando una relación más profunda, que finalmente en la mayoría de los casos, terminará en una relación duradera.

 

Carlos Zubialde

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