En ocasiones, da un poco de sonrojo, incluso de vergüenza ajena, escuchar a ciertos «coach», en las redes sociales, sobre todo.
Cuál fuera un púlpito, te aleccionan como hacer las cosas; solo hay una forma, la que ellos dicen, la que ellos promulgan, la que ellos han puesto en marcha cientos, que digo, miles de veces, y eso si, siempre con el mayor éxito que te puedes imaginar.
Hay teorías para gestionar equipos o grupos humanos, para gestionar procesos, para buscar nuevos nichos de negocios, para vender más, mucho más.
Lo siento, no es así, el café para todos no sirve. Lo que a una organización le vale, a otra puede no ser lo mejor, y hablamos en ocasiones del mismo ámbito de trabajo.
Te pongo un ejemplo: cuantas veces un deportista, un futbolista, pasa por varios equipos y es gestionado por varios entrenadores distintos, pero con resultados muy cuestionables. Hasta que llega a manos de un tipo de entrenador, que entiende lo que tiene entre manos, aplica su receta (no el café para todos, lo de siempre vamos), y ese jugador, se sale del mapa. Termina siendo determinante, desequilibrante para su equipo, un activo vital.
Y entonces, es cuando muchos se preguntan por los equipos y entrenadores que tuvo antes, como sacaron todo el potencial de ese profesional. El problema, muchas veces, es que aplican «café para todos», siempre los mismos métodos.
Por eso no todo vale para todos, lo que tu organización necesita, lo que tu necesitas, no es obligatoriamente lo mismo que necesita tú competidos para poner un ejemplo.
Busca «tú» café, que puede ser de un país distinto, con un aroma y sabor particular, pero, que en el fondo, a ti te gusta, a ti te sirve.
Y cuando te pase esto, acuérdate de todos los entrenadores que tuvo el futbolista de la foto de la portada (con alguno de ellos no llego siquiera casi a jugar, y hoy día es una de las estrellas de la liga).
Carlos Zubialde
info@carloszubialde.com