Es posible que algunos sientan cierta urticaria al leerlo, pero es cierto, una Startup, en el fondo, es una empresa, y debería de actuar como tal.
Te preguntarás sobre el motivo de este post, y la realidad es que hace poco ha caído en mis manos una entrevista a un muy conocido fundador de una Startup que fue un bombazo, y que en su segunda aventura, se han metido en un mercado que no conocen, y llevan años «fundiendo» mucho dinero, sin lograr beneficios.
El tema es que la aproximación que hacía en la entrevista, me daba a entender primero, que de gestión de negocios, muy poco. Si la empresa no era rentable, daba igual, se estaba creando algo completamente «disruptivo» que a la larga cambiaria las reglas de juego, y entonces, igual, habría beneficios.
Esta visión, la que yo llamo como «los inmortales» (solo puede quedar uno vivo al final de la batalla), es más viejo que viejo. Todas las teorías y prácticas del dumping se basan en eso, en bajar el precio para eliminar a los rivales, con el objetivo de ser los únicos del mercado para luego poner unas condiciones de monopolio. Todos los que lo han intentado, han terminado perdiendo, solo tenemos que ver el caso reciente de Glovo y el sector del delivery….
Lo que ocurre con muchas, una gran mayoría de Startup es que sus gestores, primero, poco conocimiento tienen del sector al que van; luego, además, llegan como un elefante en una cacharrería, diciendo que ellos tienen la solución a los «viejos problemas»; y sobre todo, tienen los bolsillos llenos de dinero de los inversores.
Pero cuando el dinero se termina, porque los inversores ya no ponen más encima de la mesa, empiezan los problemas, y es que son empresas que no han tenido el foco en ser eso, empresas. Una empresa debe de generar negocio y facturación para ser sostenible, ese es su primer objetivo, para luego poder dar beneficios, y en las Startups eso poco se ve. Y lo que se termina produciendo ya te lo imaginas, el cierre que ya estaba anunciado desde el primer día, eso sí, habiendo quemado dinero y quemando el sector en el que han aterrizado.
Y ojo, que no digo que todas las Startup sean así, algunas intentan ser rentables desde sus inicios, pero por desgracia, son pocas, muy pocas las que lo logran. Al final, una Startup es una empresa, con un storytelling particular, pero en el fondo, una empresa, que si eres rentable, vives y si no eres rentable, mueres.
Carlos Zubialde
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