Está de moda, bueno, está muy de moda hablar de talento. Todo el mundo habla de él, como si fuera el «Santo Grial» para las empresas, ese tesoro que se esconde, y debemos de buscarlo si no queremos que nuestra empresa perezca, y nuestro futuro sea negro como el carbón.
Pero, ¿qué es el talento?
Todos dicen que escasea, que se paga, pero nadie nos dice donde encontrarlo, como buscarlos ni como sabremos identificarlo. Es posible que digan que el talento se demuestra con la trayectoria profesional, con los conocimientos, con la dedicación o la disciplina. Es posible, que dentro de talento, podamos introducir todos estos atributos, pero creo que el talento es algo más que foco y disciplina.
Talento es aquello que solo algunos tienen, es ese «duende», que unido a todos los atributos anteriores, crean a alguien que es diferencial, que por su sola aportación, hace diferencial a su equipo/empresa. Alguien que es «único», y ojo, no digo mejor, digo distinto. Eso si, las cualidades innatas y el conocimiento, no son nada sin qué tracciones con la motivación y la disciplina. Diría incluso que es más importante poner en primer orden a la disciplina y después la motivación (la motivación puede desaparecer de forma puntual, entonces, tu único punto de apoyo será la disciplina).
Y, ¿dónde lo encontramos?
Muchos buscan fuera de sus organizaciones ese talento, cuando en ocasiones lo tienen ya en su propia casa. Antes de buscar el talento fuera, investiga dentro de tu casa, igual te encuentras con alguna sorpresa.
Como le paso a los entrenadores de Nueva Zelanda; se «encontraron» a que muchos consideran que fue mejor jugadores de rugby a nivel mundial, Jonah Lomu. Fue un jugador completamente diferencial, cambio por completo al principio de los años 2000 el juego del Rugby, poniendo las bases del Rugby actual.
Y, ¿cuál era el problema?
Sencillo, Jonah Lomu media 196 cms y pesaba 120 kilos, pero era rápido, muy rápido. Por su corpulencia, estaba destinado a jugar como delantero, pero él quería jugar de ala (para quien no tenga profundos conocimientos sobre este juego, las alas son los jugadores más exteriores, habitualmente son jugadores muy rápidos, pero no tan corpulentos como los delanteros). Y su talento era ser el más rápido pero con el cuerpo de un delantero, terminando por romper todos los moldes. Pero antes de eso, alguien tuvo que ver si enorme talento, su potencial, y «rescatarle», sin llevarse por los convencionalismos.
Desgraciadamente, falleció en el año 2015, a los 40 años, por una enfermedad renal. Pero quedará para siempre en este deporte, como un pionero, un talento que que descubierto por alguien, que quiso ver, y efectivamente, vio en él, el diferente, el único.
Tú, ¿cómo buscas el talento para tu empresa?
Carlos Zubialde
info@carloszubialde.com