Solemos tener una tendencia a comparar situaciones y personas del pasado en el marco actual.

Es muy típico opinar si Maradona era mejor jugador que Pele, o que Messi; o también, siguiendo los símiles deportivos, que un jugador como Michael Jordan, hoy día, no podría suponer tanta diferencia, ya que la media del resto de jugadores mejora año tras año.

¿Y en las empresas?

¿Te has preguntado si aquel jefe, director que tuviste hace años, como sería hoy día?

¿Cómo sería alguien como Steve Jobs hoy día?

Posiblemente, su visión seguiría siendo su mayor arma, pero no podría gestionar sus equipos y proyectos como lo hacía hace 35 años. La gestión ha cambiado y evolucionado de una forma vertiginosa, por ejemplo, ya no se idolatran a los líderes como se hacía décadas atrás. Personas como Jeff Bezos o Elon Musk son incluso más odiados que amados. En la era digital, la transmisión de información es tan rápida, los negocios son tan rápidos, que no hay tiempo para las alabanzas.

Otro aspecto que ha cambiado, y mucho, es el peso del «equipo» frente a la soledad del líder. Hoy día, los verdaderos líderes tienen perfiles más profundos, saben que solos llegaran más rápido, pero junto a un equipo, llegaran más lejos, como bien dice el refrán.

¿Sabría un líder como Steve Jobs adaptarse a estos locos tiempos?

¿O seguiría sus instintos e intuición, como lo hacen algunos personajes como Elon Musk?

Es difícil saberlo, tanto como si Maradona hubiera sido tan determinante y diferencial en los tiempos actuales como lo fue en los suyos. Por eso, cada uno tiene su tiempo, y en las organizaciones actuales, la gestión es distinta, mejorada con respecto a décadas anteriores, pese a que algunos siguen queriendo volver al pasado.

Carlos Zubialde

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