Ya lo sé, no es nada cómodo tener que moverse, salir de eso que llaman «zona de confort»

No seré yo quien te diga que tienes, tenemos que salir constantemente de la zona de confort, por mucho que no lo quieras, el entorno nos empuja a ello. Tu te puedes quedar quiero, como los famosos liliputieneses del libro ¿Quién se ha llevado mi queso?, aquellos que se quedaban quietos mientras los ratones, cada día, salían a buscar su «nuevo queso».

Las personas nos acomodamos tanto a nuestra «normalidad» que cuando algo cambia nos asustamos y pensamos que es el fin. Lo que debemos hacer es anticiparnos al cambio y aprovecharlo para salir adelante y mejorar, nunca rendirnos. Desde la comodidad, nunca hay mejora, nunca, solo decrecimiento, cada vez tu «zona de confort» será más y más pequeña, y finalmente, tendrás que moverte para buscar una nueva normalidad.