Día a día, en todas las organizaciones del mundo, se presentan problemas, contratiempos y situaciones de dificultad. Y ante los problemas, las organizaciones buscan la salida más «cómoda», es decir, intentar buscar soluciones parecidas a situaciones similares, sin haber localizado cuál es el problema. cual
Muchos de los problemas no se resuelven porque no se hace una lectura correcta de identificación del problema, de su profundidad o su formato (puntual o sistémico). Ante los problemas, cada miembro empieza a jugar su papel, desde quien escurre el bulto, quien se hace el interesante sin aportar mucho, la del pesimismo o el del optimista que cree que solo es algo superficial. Pero casi nunca veremos el «observador», ese elemento que debe de saber qué ocurre, qué puede ocurrir, HACER UN CORRECTO ANÁLISIS DEL PROBLEMA.
Cuando se llega a una situación como esa, es necesario, primero, definir correctamente CUÁL ES EL PROBLEMA.
¿De qué sirve buscar soluciones a un problema, que no conocemos?
Exacto, aplicaremos soluciones incorrectas, y pondremos el primer ladrillo para fracasar
Carlos Zubialde
info@carloszubialde.com